Ciertos estudios avalan que el paseo facilita la generación de ideas. El siguiente artículo de Gabriel García (+EL PAÍS) reflexiona sobre las virtudes psicológicas y filosóficas de este hábito de la especie humana, al tiempo que nos proporciona las pautas del "buen paseo".
El paseo creativo
Caminar es una actividad con beneficios para el cuerpo y para la mente
Estudios científicos avalan que un simple paseo facilita la generación de ideas
Gabriel García de Oro 12 ENE 2014
Seguro que nos resulta familiar la imagen de un científico dando vueltas en círculo, absorto en sus pensamientos, gesticulando con las manos mientras trata de resolver un problema que desafía a su ingenio. Esta imagen no solo es icónica, sino que también tiene una base científica. Según un estudio de la Ross School of Business de la Universidad de Michigan, el movimiento en general y el paseo en particular ayudan a tener mejores ideas y mayor afluencia. Romper las limitaciones físicas del espacio empuja a nuestro cerebro a encender la creatividad, como si las piernas pusieran en marcha los mecanismos del cerebro. Ahora existe corroboración científica, pero ya en la antigua Grecia, Aristóteles fundó la escuela de los peripatéticos, en la que sus discípulos filosofaban dando largas caminatas. Y novelistas como R. L. Stevenson, poetas como Machado y pensadores como Thoreau, por citar solamente algunos ejemplos, también fueron férreos defensores del paseo, dedicándole poemas, artículos y ensayos.