Un grupo de científicos crea una aplicación para teléfonos móviles con el objetivo de analizar y estudiar comportamientos o acciones éticas de los usuarios en su vida ordinaria. Aquí os dejamos el artículo del diario
+El Mundo que se hace eco de esta investigación publicada en la revista
Science:
Una 'app' para estudiar la ética
Un estudio realizado con una aplicación para móvil permite estudiar situaciones reales fuera del laboratorio
Concluye que las buenas acciones son contagiosas y que tanto las preferencias políticas como la religión influyen en nuestro sentido de la ética.
Los participantes recibían en su móvil cinco mensajes al día para que describieran situaciones. WILHELM HOFMANN
El uso de dispositivos móviles no sólo es un filón para que empresas e instituciones recopilen información sobre los hábitos y los gustos de los consumidores. También se está convirtiendo en una herramienta útil para los investigadores que estudian el comportamiento humano. Un equipo internacional de científicos lo acaba de demostrar con una investigación sobre los valores éticos de los ciudadanos que se publica esta semana en la revista Science.
Los científicos, liderados por Wilhelm Hofmann, de la Universidad de Colonia (Alemania), desarrollaron una aplicación para el teléfono móvil con el objetivo de recopilar fuera de un laboratorio información sobre cómo los ciudadanos perciben desde un punto de vista ético sucesos, acciones y experiencias que viven en su día a día. ¿Con qué frecuencia las personas cometen actos que pueden considerarse morales o inmorales en su vida cotidiana? ¿Cuántas veces son víctimas de ellos o se benefician de buenas acciones?, ¿influye la moralidad en la felicidad y en el sentido que damos a nuestra vida?, se preguntaban los investigadores, que también querían estudiar hasta qué punto la religión y la política influyen en los valores éticos de las personas.
Un total de 1.252 adultos de entre 18 y 68 años de EEUU y Canadá participaron en este estudio. Durante tres jornadas, desde las 9 de la mañana hasta las 21 horas, recibían en sus teléfonos móviles cinco mensajes diarios a diferentes horas pidiéndoles que indicaran si en el transcurso de los últimos 60 minutos habían cometido o habían sido testigos de algún acto que consideraran moral o inmoral o bien, se habían enterado por otros de alguna acción de esas características. La app daba también la opción de decir que no.
El usuario que respondía que sí, debía describir cada acción que había cometido, presenciado o del que se había enterado, y explicar qué había sentido al respecto eligiendo entre nueve emociones (como culpabilidad, disgusto, etc.) que tenía que puntuar en una escala del 0 al 5. Entre otras cuestiones, también se le preguntaba si se había sentido feliz en ese momento y que valorara ese cuestión en una escala del -3 al 3 (-3 significaba que se había sentido 'muy infeliz' y +3 muy feliz).
"La gente informó de una gran variedad de actos morales e inmorales, desde simples gestos de amabilidad a situaciones más graves, como el adulterio", explica a EL MUNDO Mark Brandt, coautor de este estudio. "Por ejemplo, un participante informó de que había ayudado a orientarse a una turista que parecía perdida; otro dijo que había abandonado a su equipo y otro confesó que no había pagado la cuenta en un restaurante al darse cuenta de que la camarera creía que ya se la había pagado. Otros dijeron que habían visto a gente fumando al lado de niños, robando o arreglando un encuentro para cometer adulterio", añade el investigador.
Así, recopilaron un total de 13.240 mensajes de los usuarios, que contenían la descripción de 3.828 actos (de ellos 2.029 eran actos morales y 1.799 inmorales. Según recoge el estudio, cuando los participantes informaban de actos cometidos por ellos mismos, eran más proclives a relatar que habían cometido actos morales que inmorales. Por el contrario, cuando eran testigos de situaciones ajenas, solían informar de más actos inmorales, un resultado que, según los investigadores, concuerda con las teorías sobre la función del cotilleo.